¿Cómo mejorar el suelo con humus de lombriz?

El humus de lombriz es un abono orgánico que contiene nutrientes disponibles para la planta y es beneficioso para la flora y fauna microbiana del suelo. Es el resultado de la ingesta y digestión de la materia orgánica descompuesta por las lombrices de tierra, normalmente la Lombriz Roja de California (Eisenia foetida). Es un fertilizante orgánico 100% natural.

En su composición están presentes todos los nutrientes: Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Calcio, Magnesio, Manganeso, Hierro y Sodio en cantidad suficiente para garantizar el perfecto desarrollo de las plantas, además de un alto contenido en materia orgánica.

El humus de lombriz favorece la circulación del agua, el aire y las raíces, así como facilita la absorción de los elementos fertilizantes de manera inmediata, siendo su acción prolongada a lo largo de todo el proceso vegetativo.

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¿Cómo mejorar un suelo aplicando humus de lombriz?

Los suelos arcillosos se caracterizan por tener un mal drenaje, ya que tienden a compactarse. Las partículas del humus de lombriz rodean las partículas de arcilla y evitan la compactación y facilitan la retención de nutrientes.

En los suelos arenosos, caracterizados por una retención deficiente de agua y nutrientes, las partículas de humus de lombriz aportan la retención necesaria, mejorando la textura y estructura del suelo.

Los suelos con gran laboreo carecen de materia orgánica y microorganismos, presentando además un grado de compactación bastante elevado. El humus de lombriz proporciona mayor aireación, mejor drenaje y lo más importante y necesario para un suelo, los microorganismos. Estos son los responsables de aportar los nitratos asimilables por los cultivos, partiendo del nitrógeno del aire.

El humus de lombriz tiene un pH ligeramente alcalino lo que facilita la proliferación de bacterias en detrimento de hongos patógenos, permitiendo así unos cultivos más sanos tanto en explotaciones extensivas como intensivas.

Para su aplicación no es necesaria ninguna maquinaria especial, se pueden utilizar las fertilizadoras comunes adecuando el calibre y sin importar la forma de dispersión sobre el terreno, ya que es un producto vivo y los microorganismos colonizarán todo el cultivo.

El humus, al tratarse de un producto vivo, necesita de un periodo de colonización por parte de los microorganismos para que sus efectos sean visibles. Sin embargo, no suelen ser necesarias aplicaciones periódicas, sino que generalmente se aplica los dos primeros años y puede pasar un periodo de dos a tres años sin tener que realizar ninguna aplicación.

Para una fertilización adecuada sería aplicar humus de lombriz como fertilización base y con los fertilizantes químicos aportar sólo lo que cada cultivo requiera. De este modo ahorraremos en productos químicos, pesticidas, mano de obra para su aplicación y minimizaremos el impacto producido sobe el medioambiente.

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